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DESDE EDOUARD HASTA ALFRED

Una familia, un destino
Francia

Cointreau está inevitablemente ligado a Angers, una ciudad en el Valle del Loira conocida por su modo de vida relajado y tranquilo. Durante los últimos cuatro siglos, la familia Cointreau ha desarrollado su saber hacer y ha consagrado su experiencia en el mundo de los destilados en la región de Anjou. 

1849

En 1849 la familia Cointreau abrió la primera destilería en la calle Saint Laud bajo el nombre "Cointreau Frères" (Hermanos Cointreau). Después se mudaron al Quai des Luisettes (que más tarde se llamaría Quai Gambetta) y fue en este universo desconocido de alambiques y aromas donde empezaron a construir la reputación de la casa. 

1875

Durante más de 150 años, cinco generaciones han liderado con éxito La Maison Cointreau. La generación de los fundadores otorgó a la destilería sus primeros éxitos. La siguiente generación se centró en investigar, innovar y crear: en 1875 Édouard Cointreau creó el licor de naranja triple seco, o Cointreau. Esta etapa de expansión continuó con sus dos hijos, Louis y André Cointreau, que rompieron fronteras y abrieron la puerta a Estados Unidos en los años 20, convirtiendo la firma Cointreau en una marca global. Cointreau logró exportar su licor marcadamente parisino a los 5 continentes, lo que supuso un triunfo sin precedentes. 

1949

En 1949, coincidiendo con el centenario de la compañía, Pierre Cointreau, cuarta generación de la familia, se convirtió en CEO. Trabajando con pasión y dedicación hasta sus 90 años, Pierre hizo de la Maison Cointreau lo que es hoy. Guiado por los valores que su abuelo Édouard y su abuela Luisa le habían enseñado, Pierre supo inculcar a todo el mundo la importancia del trabajo bien hecho. Sus enseñanzas se materializan a la perfección en Alfred, su nieto y sexta generación de la familia, que se incorporó a Cointreau en 2010. De su abuelo heredó la creencia de que el mejor camino para lograr el éxito es, por encima de todo, la humildad, ya que solo una disciplina estricta puede conducir al progreso y a la evolución. Alfred Cointreau, Brand Heritage Manager, viaja por todo el mundo para reunirse con mixólogos, contarles su historia, la de sus antecesores y en especial la historia de Cointreau, que resulta increíble. Todo un creador, Alfred disfruta inventando cócteles tanto simples como complejos, siempre con la idea de que cada receta debe ser elegante,  consciente de que el primer sorbo de un cóctel se toma con los ojos.